Consciente de la importancia de los movimientos involuntarios (bostezos, estornudos, sobresaltos, etc.) en el mantenimiento del equilibrio fisiológico, y por tanto de la salud en general, Noguchi ideo la forma de optimizar este proceso en el cuerpo y llamo a este fenómeno Katsugen Undo (o Movimiento Regenerador).
Paralelamente, resalto el papel primordial del Ki en todos los aspectos de la vida humana. Este aspecto del reparto sutil de la energía vital por todo el organismo que generaba efectos profundamente benéficos fue llamado Yuki (o Doki en algunas escuelas), base del tratamiento (Seitai Soho) de los terapeutas profesionales, pero asequible a todos.
Aparte de estas prácticas fundamentales que son el Katsugen Undo (gimnasia involuntaria), el Yuki (fusión del Ki), el Soho (tratamiento terapéutico Seitai) el Seitai contiene numerosas actividades complementarias que persiguen el mismo objetivo, es decir volver a equilibrar el organismo.
Entre ellas, se encuentran los “Taiso”, un tipo de ejercicios físicos muy precisos, que actúan en el individuo en profundidad. Los Taiso están fundamentados en un extraordinario conocimiento de los mecanismos de funcionamiento del organismo humano. En la práctica de los Taiso, tras haber considerado las regiones corporales donde se encuentran las principales tensiones que originan el desequilibrio, se suele elegir un ejercicio que provocara una contracción intensa en el punto clave, seguida como siempre de una relajación repentina.
Respetando así las leyes de la Naturaleza, la zona excesivamente contraída volverá a encontrar su flexibilidad, de la misma forma que la cuerda de un arco vuelve a su sitio cuando se ha disparado una flecha.
Una práctica regular permite eliminar progresivamente las contracciones musculares, articulares u orgánicas y sus correspondencias psicológicas. Por consiguiente, la respiración se hace espontáneamente más profunda y la postura se corrige, liberando el movimiento corporal dejando al Ki circular libremente por todo el ser.
